🔴 EN VIVO Shigeru Miyamoto recibe la Orden de la Cultura de Japón, la primera para alguien del videojuego Dispatch cumple un año con cinco millones de jugadores, modo comentario y versión para iOS y Android Do Not Feed the Monkeys 2099, de los madrileños Fictiorama, llega a PS4 y Switch The Blood of Dawnwalker recibe la 1.1: cambiar de habilidades, un modo Historia más fácil y más de 1.100 arreglos Witchspire estrena Dormant Powers: Scrappy, el primer familiar que se fabrica, y armas con hechizos intercambiables
CDJUEGOS.com
← Todas las editoras

En activo desde 2015

Raw Fury

La editora de Estocolmo que se hace llamar «(des)editora» publica juegos de estudios pequeños desde 2015: Kingdom, Sable, Townscaper, Cassette Beasts, Dome Keeper o Blue Prince. Desde 2024 la dirige Pim Holfve, que llegó de Avalanche.

Fichas del catálogo
13
Como distribuidora
13
Años que cubre
2016–2026

Raw Fury es una editora sueca que no hace juegos: los busca. Desde una casa en el barrio de Södermalm, en Estocolmo, firma acuerdos con estudios pequeños —a menudo de una, dos o tres personas— y les pone lo que no tienen: dinero, producción, marketing, versiones de consola y alguien que pruebe el juego antes de que salga. Su catálogo tiene un aire reconocible, de juegos con mucha personalidad visual y poco miedo a lo raro.

Dos veteranos y una palabra inventada

La empresa se registró en Estocolmo en febrero de 2015 y se presentó en abril. La montaron Jónas Antonsson, que había sido vicepresidente del negocio de móviles de Paradox Interactive, y Gordon Van Dyke, que había producido varios Battlefield en DICE. Según contaron entonces, la cosa empezó ayudando a unos amigos a sacar su juego.

Se presentaron como una UnPublisher, una «(des)editora»: un equipo de apoyo al servicio del estudio y no al revés. Detrás de la etiqueta hay una cláusula práctica, la que más importa a quien busca sus juegos hoy: Raw Fury no se queda por contrato la propiedad de lo que publica. Los dos primeros proyectos fueron Kingdom, de Thomas van den Berg, y la aventura Kathy Rain, de Clifftop Games, que salió en mayo de 2016 y que tuvo segunda parte, Kathy Rain 2: Soothsayer, en 2025.

Kingdom, la que se quedó

Kingdom, un juego de estrategia en el que un monarca a caballo levanta su reino moneda a moneda, fue la primera firma de la casa y su primer gran éxito. Tuvo continuaciones —New Lands y Two Crowns— y en mayo de 2019 su creador decidió pasar a otra cosa y le vendió la saga a Raw Fury, cuando los tres juegos publicados pasaban ya de los cuatro millones de unidades. Es la excepción a su regla: la única gran propiedad que es suya. Van Dyke, que había trabajado en el diseño del primero y dirigido Two Crowns, quedó al frente de la serie, que después sumó Kingdom Eighties.

Crecer sin perder el tono

En agosto de 2018 la danesa Nordisk Film Games compró una participación minoritaria por 5,5 millones de dólares. Al año siguiente la editora dejó su oficina del casco antiguo, Gamla Stan, por una casa entera en Södermalm, rozaba los cuarenta empleados en cinco países y abrió en Zagreb, Croacia, Fury Studios, un equipo técnico para hacer conversiones, optimizar código y probar los juegos de sus estudios.

Los años siguientes dejaron algunos de sus títulos más reconocibles: el desierto de Sable, de Shedworks; Townscaper, el juguete de construir pueblos de Oskar Stålberg; el mapache detective de Tails Noir, que salió como Backbone, del estudio canadiense Eggnut; y el pueblo de Luisiana de NORCO, de Geography of Robots.

En agosto de 2021 el fondo sueco Altor compró la mayoría de la empresa, que entonces tenía unos sesenta empleados y veinticuatro juegos publicados.

Monstruos, cúpulas y una mansión

Con el dinero nuevo el catálogo siguió creciendo: Dome Keeper, de los alemanes Bippinbits, en 2022; Cassette Beasts, el juego de monstruos en cinta de los británicos Bytten Studio, en 2023, que tendrá continuación en Cassette Beasts 2002; SKALD: Against the Black Priory, rol con aspecto de Commodore 64, y Ballionaire, en 2024. En 2025 llegó su juego más premiado, Blue Prince, la mansión que se reordena cada noche de Dogubomb, y después el terror lunar de Routine, de Lunar Software, y el detective irlandés de The Séance of Blake Manor, de Spooky Doorway.

Un grupo alrededor

En noviembre de 2024 Antonsson dejó la dirección de Raw Fury para encabezar Combined Effect, la sociedad que hoy es su matriz y que reúne a otros sellos, como el japonés Kakehashi Games. Le sustituyó Pim Holfve, que había dirigido Avalanche Studios entre 2015 y 2023. Un año después, en octubre de 2025, el grupo se reestructuró y su otra editora, Neon Doctrine, se integró en Raw Fury, que pasó a gestionar su catálogo.

En el otoño de 2026 sigue publicando a buen ritmo: Rivage, de Exnilo Studio, salió en septiembre, y en octubre llegan Deep Dish Dungeon, de los brasileños Behold Studios, y la versión de consola de The Séance of Blake Manor.

Qué queda

Todo, porque Raw Fury sigue en activo y su catálogo está a la venta en Steam, GOG y las tiendas de consola. Lo que conviene saber es de quién es cada cosa: el logotipo de la editora en la portada no quiere decir que el juego sea suyo. Salvo Kingdom, sus juegos pertenecen a los estudios que los hicieron, y son ellos los que deciden secuelas, versiones nuevas o adónde van.

Dudas frecuentes

¿Raw Fury hace sus juegos?

Casi nunca. Es una editora: pone dinero, producción, marketing, versiones de consola y pruebas, y los juegos los hacen estudios independientes de medio mundo, como Bytten Studio (Cassette Beasts), Bippinbits (Dome Keeper) o Dogubomb (Blue Prince). Su equipo de Zagreb, Fury Studios, se dedica a la parte técnica: conversiones, optimización y control de calidad.

¿Qué es eso de la «(des)editora»?

Es como se presentó en abril de 2015: «UnPublisher» en inglés. La idea era desmontar la relación habitual entre editora y estudio y que mandara quien hace el juego, con la editora como equipo de apoyo. Por eso sus contratos no le dan automáticamente la propiedad de los juegos que publica.

¿De quién es Kingdom?

De Raw Fury, desde mayo de 2019. Kingdom fue el primer juego que firmó, en 2015, y su creador, el holandés Thomas van den Berg (noio), le vendió la saga cuando decidió dedicarse a otras cosas. Gordon Van Dyke, cofundador de la editora, quedó como responsable creativo de la serie.

¿Quién es el dueño de Raw Fury?

Su sociedad matriz es Combined Effect AB, un grupo sueco que reúne otros sellos de edición. El fondo de inversión Altor compró la mayoría de Raw Fury en agosto de 2021; antes, en 2018, Nordisk Film Games había entrado con una participación minoritaria.

¿Qué pasó con Neon Doctrine?

Era una editora hermana, del mismo grupo, la de Yuppie Psycho o Lost Castle. En octubre de 2025 se anunció que se integraba en Raw Fury dentro de una reestructuración del grupo: sus juegos pasaron a gestionarse desde Raw Fury y su consejero delegado, Iain Garner, se marchó.

Del catálogo de CDJuegos.com, de Raw Fury

No es todo lo que hizo Raw Fury: son las 13 fichas escritas aquí en las que aparece, como estudio o como distribuidora.