© LucasArts fuente del fichero Uso editorial a baja resolución
El día del tentáculo › Guía completa de El día del tentáculo, paso a paso
El diamante y el desenlace
Capítulo 10 de 11 Spoilers de puzles
Mostrar este capítulo (destripa el final)
Con la cuenta del doctor Fred llena y los dos váteres enchufados, Bernard compra el diamante y empieza el tramo final, con los tres protagonistas metidos en un mismo traje y el Tentáculo Púrpura del futuro disparando un rayo encogedor.
El anuncio y el pedido #
En una de las habitaciones del primer piso hay una tele: enciéndela para ver el anuncio de un diamante de dos millones de dólares y el teléfono al que llamar. Usa el teléfono —el de esa habitación o el de la oficina— y pídelo. Hace falta llevar la Swiss bankbook; si la cuenta está vacía, es que el contrato firmado todavía no ha salido por el buzón de 1793. El diamante llega al instante y Bernard se lo lleva al doctor Fred.
Encogerse y la bola de bolos #
En la escena que sigue, el Tentáculo Púrpura se cuela en un Chron-o-John hacia el día anterior, el Verde va detrás y los tres amigos se meten juntos en el último. Salen pegados en un monstruo de tres cabezas, y el Púrpura del futuro los encoge con su rayo. El efecto pasa en un rato, y el arma tarda en recargarse.
Cómo llegar a la bola de bolosspoiler
Sal al pasillo del primer piso y abre la puerta del medio: el tentáculo te encoge. Encogido, entra en esa habitación y ve a la ratonera de la pared: sales al cuarto del Tentáculo Verde. Espera a recuperar el tamaño y coge la bowling ball de la mesa del globo. Baja al vestíbulo y entra por el reloj al laboratorio.
El Tentáculo Púrpura #
En el laboratorio, diez tentáculos púrpura guardan la máquina de residuos con el doctor Fred atado encima. Usa la bowling ball con los tentáculos: pleno. Al tocar la palanca para apagar la máquina, el Púrpura del futuro te encoge otra vez. Queda hablar con él.
Qué decirle al Tentáculo Púrpuraspoiler
Pregúntale qué tiene contra los humanos («Just what is it you have against humans, anyway?»), dile que todo es culpa del doctor Fred («Sounds like that's all Dr. Fred's fault, really.»), alaba su puntería («You're pretty handy with that ray gun.») y sugiérele que dispare a Fred («Why don't you zap Dr. Fred if you hate him so much?»). El rayo rebota y lo encoge a él.
Se acabó: la máquina se apaga, los tentáculos del ejército desaparecen y el río vuelve a correr limpio.
¿Has visto un error en este capítulo?
Los avisos de error llegan desde cuentas con el correo validado. No es por ponerlo difícil: es lo que hace que podamos contestarte y que aquí no entre publicidad.