Treinta y cuatro años después de vender su estudio a Electronic Arts, Richard Garriott quiere volver a ser el dueño de Ultima. El diseñador, Lord British para varias generaciones de jugadores, ha contado en una entrevista en vídeo con el youtuber Jesse Petrilla que ya ha comunicado a EA que se queda de nuevo con el copyright de la saga, y que lo tendrá oficialmente en 2027. No ha comprado nada ni ha pleiteado: se acoge a un artículo de la ley de propiedad intelectual de Estados Unidos que permite a un autor deshacer una cesión cuando han pasado 35 años.
Según lo recoge Video Games Chronicle, Garriott explica que avisó a la editora en abril de este año y que la respuesta fue que conocían la ley y que actuarían «en consecuencia». También dice que, antes de que los derechos cambien de manos, está hablando con EA para ver si hay algún proyecto de Ultima que puedan hacer juntos. Y deja dos puertas abiertas: «podría reeditar los primeros Ultima, pero también significa que podría hacerles secuelas».
Qué dice la sección 203
La norma a la que se agarra es la sección 203 del título 17 del Código de Estados Unidos, la ley de copyright de 1976, que entró en vigor en 1978. Lo que establece, según el texto que publica la Oficina de Copyright:
- Vale para las cesiones y licencias que firmó el propio autor a partir del 1 de enero de 1978.
- La revocación puede hacerse durante cinco años, contados desde que se cumplen 35 años de la cesión (si la cesión incluía el derecho a publicar la obra, desde los 35 años de la publicación o los 40 de la firma, lo que llegue antes).
- Hay que avisar por escrito entre dos y diez años antes de la fecha elegida, y registrar el aviso en la Oficina de Copyright.
- No se puede renunciar a ella por contrato: la ley dice expresamente que se aplica pese a cualquier acuerdo en contra.
- No alcanza a las obras por encargo (works made for hire), entre ellas las que hace un empleado para su empresa: a efectos legales, su autor es la empresa.
Hay dos matices que importan para Ultima. El primero: lo que ya se hizo con autorización antes de la revocación —una obra derivada, en el lenguaje de la ley— se puede seguir explotando en las condiciones pactadas, pero no se pueden hacer obras nuevas a partir de lo revocado. El segundo: la ley habla de derechos de autor, no de marcas, que son otra cosa. Garriott no ha detallado qué entregas entran exactamente en lo que reclama, y la saga la hicieron durante años equipos enteros de Origin, no sólo él.
De Britannia a Electronic Arts
Ultima salió en 1981 y es una de las sagas fundacionales del rol por ordenador. Las dos primeras entregas las publicaron otras compañías —la segunda, Sierra—, y los problemas para cobrar de ellas empujaron a Garriott a montar su propia editora: Origin Systems nació en marzo de 1983 en Texas, con su hermano Robert, su padre, el astronauta Owen Garriott, y el programador Chuck Bueche. Ultima III fue lo primero que publicó. Ultima IV (1985) cambió la serie al convertir la conducta del Avatar, el protagonista, en el centro del juego.
Origin publicó también Wing Commander, Ultima Underworld o System Shock. El 10 de septiembre de 1992 Electronic Arts anunció que la compraba por 35 millones de dólares en acciones; la agencia UPI contaba entonces que tenía 160 empleados y que Ultima VII: The Black Gate encabezaba las listas de ventas. Bajo EA llegaron Ultima Online (1997), uno de los primeros juegos de rol multijugador masivos con gráficos, y Ultima IX (1999), la última entrega numerada. Origin Systems se disolvió en 2004.
El último intento de EA de resucitar la saga fue Ultima Forever, un juego gratuito de 2013 que cerró sus servidores en 2014. Garriott, por su parte, buscó una continuación espiritual con Shroud of the Avatar, que financió por micromecenazgo en 2013 con su estudio Portalarium.
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