Killing Floor 3 celebra Halloween por primera vez. Tripwire Interactive publicó el 8 de octubre la actualización «Halloween Horrors: Ghastly Getaway», gratuita para todos los jugadores en PC (Steam y Epic Games Store), PlayStation 5 y Xbox Series X|S. Trae un mapa nuevo que se queda para siempre, un evento de temporada que durará hasta el 5 de noviembre y uno de los reajustes de dificultad más grandes desde que el juego salió, en julio de 2025.
Un hotel en ruinas en Rumanía
El mapa nuevo es Haunted Hotel: el Hotel Iorga, un edificio de varias plantas perdido en Rumanía al que una sesión de espiritismo que salió muy mal le ha abierto un agujero de arriba abajo. Se pelea desde el sótano, donde está la sala de las sesiones, hasta las suites de los pisos altos, y el estudio ha querido aprovechar la altura: desde arriba se domina mejor el combate, pero un empujón puede tirar al jugador al vacío. Tiene trampas propias, como plantas carnívoras gigantes y cuadros que absorben lo que tienen delante, y las de otros mapas cambian de aspecto para encajar.
En ese mapa, los zeds de Halloween se quedan para siempre. En los demás, sólo durante el evento.
Zeds de película de terror hasta el 5 de noviembre
Mientras dure el evento, todos los zeds básicos y el jefe que llegó en verano, el doctor Moorcroft, cambian de modelo por versiones inspiradas en los monstruos clásicos del cine de terror: hay una momia, un vampiro de orejas de murciélago y algo muy parecido a la criatura de la laguna. La base de Nightfall, el hub entre partidas, también está decorada hasta esa fecha.
El evento trae su pase de Halloween, con 208 recompensas repartidas entre una parte gratuita y otra de pago, y cosméticos nuevos en la tienda del juego, como un mono de esqueleto y máscaras de calabaza y de monstruo.
Pistolas sueltas y mutaciones nuevas
El pistolero, la especialidad que volvió en julio con dos pistolas a la vez, puede comprar ahora sus cuatro armas principales de una en una, más baratas y con animaciones propias, para mejorarlas por partes.
Llegan también desafíos diarios y semanales, logros del hotel y modificadores nuevos. El más festivo es «Truco o trato»: cada oleada antes del jefe sale al azar con un efecto sólo malo o sólo bueno. Entre los semanales hay uno «Clásico» que quita el deslizamiento, el impulso y los artilugios para que se juegue como las entregas anteriores, y otros que premian la puntería en las zonas críticas o que dejan sólo el fuego y la electricidad.
Quien acumule puntos del pase sin gastar podrá cambiarlos una vez al día por una hora de experiencia doble, que sólo corre durante las oleadas. En PC, el juego pasa a FSR 4 y compila parte de los sombreadores mientras se espera en la base, para cargar antes.
Más fácil en Normal, más dura en lo alto
El reequilibrio tira en dos direcciones. En Normal y Difícil, varios de los ataques más peligrosos de los zeds grandes desaparecen y es más fácil frenarlos, para que esas dificultades sirvan para aprender o para traer a gente nueva. Brent Caulfield, diseñador jefe, quiere que se sientan «más como una rampa y menos como un muro».
En Suicida e Infierno en la Tierra salen menos enemigos especiales a la vez, pero usan sus ataques más fuertes casi siempre que pueden, y la partida da menos dinero. Además, los dos zeds más duros, el Scrake y el Fleshpound, ganan vida y resistencia según cuántos jugadores haya: a seis aguantan mucho más que antes, y en solitario o a dos caen antes.
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