Star Wars: Galactic Racer no sale hasta el martes 6, pero desde ayer viernes a las 14:00, hora peninsular, ya se pueden leer los análisis. Era una apuesta con dos incógnitas: es el primer juego de Fuse Games, el estudio que montaron antiguos miembros de Criterion, y mete una campaña de roguelite en un juego de carreras, algo que casi nadie había probado a esta escala. La prensa ha despejado las dos de golpe. Ningún análisis le pone menos de un 8.
Las notas de los análisis
En la ficha del juego van, por ahora, diez notas. Arriba, 5 estrellas de 5 de Eurogamer, VGC y Eurogamer.es. Detrás, el 9 de Push Square y de PCGamesN; el 8,5 de Game Informer, Vandal y 3DJuegos, y el 8 de IGN y las 4 estrellas de GamesRadar+, que son las dos notas más bajas. Pasadas a diez, la media sale 8,95.
En los agregadores, la cuenta va por el mismo camino: el viernes por la tarde, OpenCritic le daba un 87 de media con 51 análisis, con un 96 % de críticos que lo recomiendan, y Metacritic, un 88 con unas cincuenta críticas. Son cifras de las primeras horas y se moverán con los análisis que faltan.
Conviene saber en qué lo ha jugado cada uno: Eurogamer, Game Informer y GamesRadar+, en PS5; Push Square y Vandal, en PS5 Pro, e IGN, en Xbox Series X.
La conducción, lo que nadie discute
Casi todos los análisis empiezan por el mismo sitio: Burnout. La herencia de Criterion se nota en los choques, en que sacar a un rival de la pista se premia en vez de castigarse y en la cámara que se para a enseñar el destrozo a cámara lenta. Eurogamer, que se declara devoto de aquella saga, cuenta que por pura memoria muscular pulsó el botón del turbo en la primera curva y encontró la misma sensación de hace veinte años. IGN y Vandal añaden otra comparación: MotorStorm, por los circuitos anchos con varios caminos y por las parrillas que mezclan vehículos que se conducen de forma muy distinta. Eurogamer.es suma una tercera, Wipeout, por el derrape que hace falta para tomar las curvas cerradas a esa velocidad.
Lo que más se celebra es que haya dos turbos. Uno es el de siempre, que se gasta y se recarga solo; el otro, el ramjet, corre mucho más pero calienta el motor, y si no se suelta a tiempo el vehículo revienta. Varios medios coinciden en que esa decisión, apretar un poco más o no, es lo que da tensión a cada carrera. También gusta la secuencia de botones antes de la salida para encender los sistemas, que GamesRadar+ y Eurogamer comparan con la comprobación previa al despegue de una nave, y que el clima de cada planeta cambie cómo se corre: el frío deja usar el ramjet más tiempo, el calor lo acorta y los lagos tóxicos van corroyendo el chasis.
Una campaña que se puede perder
La estructura por intentos, que era lo que más dudas daba, sale bien parada. Se elige la siguiente prueba en un mapa con bifurcaciones, cada carrera da dinero, piezas y habilidades, y quien pierde su ficha de participación vuelve a empezar la gira. GamesRadar+ cree que el invento funciona tan bien que le extraña que nadie lo hubiera hecho antes en un juego grande, y Eurogamer dedica medio análisis a las combinaciones raras de piezas que se pueden montar. Los encuentros con otros pilotos también tienen su gracia: un rival puede regalarte una pieza que, dos carreras después, te hace explotar en la parrilla.
Las pegas vienen de quien la juega muchas horas. IGN, que se define como un corredor de los de toda la vida, lamenta que el vehículo se pierda al acabar cada gira y no le dé tiempo a cogerle cariño. Eurogamer.es encuentra excesivo el tercer acto, con intentos que pasan de unos tres cuartos de hora a casi el doble, y GamesRadar+ habla de un salto de dificultad molesto en ese tramo y de un final demasiado brusco.
Pocos planetas
Aquí está la queja que más se repite. Los planetas gustan uno por uno —el cementerio de destructores de Jakku, las cuevas y la sal roja de Crait, el hielo de Ando Prime—, pero son pocos, y con una campaña que obliga a repetir giras, el paisaje acaba siendo siempre el mismo. IGN lo señala como el principal defecto del juego, aunque las pruebas, su orden y los trazados invertidos cambien de un intento a otro; VGC, Push Square, GamesRadar+ y 3DJuegos también piden más. VGC echa en falta, además, más personajes conocidos de la saga.
PCGamesN va por otro lado: los circuitos le parecen bonitos pero poco memorables. Y Game Informer, con el 8,5, apunta a la lectura de la pista: sin minimapa y a esa velocidad, a veces no está claro por dónde se puede pasar y qué es un obstáculo. Vandal tiene la misma pega en algunos trazados, sobre todo invertidos. Game Informer tampoco se lleva bien con las vainas de carreras dentro de la campaña, donde un fallo puede costar el intento entero; IGN, en cambio, las encuentra rapidísimas y muy bien sonorizadas.
La historia, mejor de lo esperado
Para ser un juego de carreras, la trama sorprende. Eurogamer.es dice que el equipo ha cuidado el guion más de lo que hacía falta, con mucho humor y un villano, Kestar Bool, que se hace odiar desde el primer minuto, y destaca que la parrilla esté llena de especies que en las películas apenas salen de fondo. Sebulba aparece como vieja gloria que cuenta batallitas. PCGamesN y Game Informer también salen contentos con los personajes, que hablan y se pican durante las carreras.
Cómo va en cada máquina
En PS5 Pro, Push Square y Vandal lo vieron a 60 imágenes por segundo sin tirones. En PS5, 3DJuegos pone la nota técnica discordante: dice que Unreal Engine 5 obliga a elegir entre rendimiento y calidad de imagen, y que el modo que va fluido parte de una resolución por debajo de 1080p y se ve más borroso de lo que debería. En PC, Vandal lo jugó con una RTX 5070 Ti a 4K y 60 sin problemas. Las voces están en inglés y los textos, en español.
Dos ausencias se repiten: no hay pantalla partida, algo que IGN y Push Square lamentan en un juego que bebe de los clásicos de sofá, y Vandal echa de menos un modo libre para montar una carrera a gusto. El multijugador en línea, para doce, se ha probado menos: Eurogamer.es, por ejemplo, no llegó a jugarlo antes de escribir.
Para quién es
La conclusión de casi todos es que es el mejor juego de carreras de Star Wars y uno de los arcade más emocionantes en años, siempre que se acepte que perder forma parte del juego y que habrá que volver a los mismos planetas muchas veces. Las notas, con el enlace a cada análisis, están en su ficha. Sale el martes 6 de octubre en PS5, Xbox Series y PC.
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