Core Keeper, el sandbox de minería del estudio sueco Pugstorm, ha recibido esta mañana su actualización 1.3, Riders of the Underground. Es gratuita, como todas las anteriores, y sale el mismo día en PC y en las seis consolas en las que está el juego: PlayStation 5 y 4, Xbox Series X|S y One, Switch y Switch 2. La novedad que le da nombre es que, por primera vez, se puede ir montado.
No hay un animal nuevo para eso, sino una silla. Cualquier cabeza de ganado de la granja se convierte en montura colocándole una silla de montar, normal o de carreras, y la silla abre un menú propio para ponerle nombre y decidir qué hace el animal cuando no se le monta: quedarse quieto, deambular a su aire o seguir al jugador. Si se le quita la silla, vuelve a ser ganado sin más.
La otra forma de moverse es un gancho, que va en la mano secundaria. Se lanza contra una pared o una superficie sólida al otro lado de una sima o de un tramo de agua y tira del personaje hasta allí, así que ya no hace falta tender un puente o rellenar el hueco para pasar. Hay dos: el normal y uno dorado. No sustituye a los raíles, las barcas o los karts que el juego ya tenía, pero sí ahorra muchos rodeos al explorar.
En las Ruinas Olvidadas aparece además un subbioma nuevo, el de musgo: cuevas húmedas y oscuras, llenas de vegetación, donde vive un ganado nuevo, el orex. Tiene aspecto de pequeño raptor, pero es manso y come insectos y setas. También llegan tres mascotas que se sacan de huevos: una especie de rana llamada Hoppet, Azeos Jr., que lleva el nombre de Azeos, el titán del cielo, y una tercera que el estudio prefiere no desvelar y que, según las notas del parche, se encuentra en el desierto de los comienzos.
El resto de la lista es larga. Hay tres armas nuevas (un bastón de corrosión, otro de ventisca y un rifle de francotirador), un tipo de arma nuevo para el brujo, los cetros, con siete modelos, diez piezas de armadura, quince anillos y quince collares, dos enemigos nuevos y cofres de botín para tres de los titanes. Los invocadores salen especialmente beneficiados: sus esbirros ya no desaparecen con el tiempo, se pueden llamar todos a la vez y sin espera, y hay un muñeco de entrenamiento para probar el daño. La magia se ha reequilibrado y la barrera mágica protege ahora el doble a plena mejora.
Y hay arreglos que se agradecen en una partida larga: comparar el equipo antes de ponérselo, una tecla para alternar entre configuraciones de equipo, pinceles de pintura de hasta 5 por 5 casillas, menos tiempo de fundición para los minerales avanzados, barcas, karts y portales más baratos de fabricar y más probabilidad de que los jefes suelten equipo. Y si se muere montado en una barca, una vagoneta o un kart, el vehículo ya no se queda en la tumba: pasa al inventario.
Riders of the Underground es la primera de tres entregas de lo que Pugstorm llama Road to the Maw. Detrás vendrán la 1.4, Trials of the Depths, pensada para jugadores veteranos que quieran más dificultad, y la 1.5, Beyond the Breach, con un bioma nuevo al otro lado de Breaker's Reach, el que llegó en febrero con Void & Voltage. Ninguna de las dos tiene fecha; el estudio sí adelanta que antes habrá una actualización menor.
Core Keeper salió de acceso anticipado en agosto de 2024, llegó a Switch 2 en enero de 2026 como mejora gratuita para quien lo tuviera en Switch, y se puede jugar en español y en cooperativo en línea de hasta ocho personas.
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