Dressmaker ya se puede comprar. El juego de costura de Cozy Lives salió este lunes, 21 de septiembre, en Steam para Windows y Mac, con un tráiler de lanzamiento nuevo. Llega con más de 400.000 jugadores que lo tenían en su lista de deseos, según su editora; en julio, cuando se anunció la fecha, eran la mitad.
La idea es hacer un vestido a mano, paso a paso y sin atajos. Se compra la tela por metros, se diseña el modelo en un cuaderno, se colocan las piezas del patrón sobre la tela y se cortan, y luego se cosen en una máquina antigua antes de rematarlas con botones, lazos y encaje. Los encargos los hacen los vecinos de un pueblo, cada uno con sus gustos y sus fiestas, y el vestido se puede ajustar a lo que piden o no. También se pueden coser modelos propios para venderlos en el escaparate. Y hay un gato al que se puede acariciar.
De prototipo en itch.io a juego completo
Cozy Lives es un sello nuevo de Free Lives, el estudio sudafricano de Broforce, GORN y Anger Foot, y se creó precisamente para este juego, que no se parece en nada a los anteriores. Empezó como un proyecto de Jonathan Hau-Yoon, artista de la casa, y de su pareja, Sabrina Becker, que quería dedicarse al vestuario hasta que una enfermedad del tejido conectivo, el síndrome de Ehlers-Danlos, se lo impidió. Con otros dos compañeros hicieron un prototipo en tres semanas y lo colgaron gratis en itch.io en el verano de 2025. A principios de septiembre de ese año el equipo avisaba de que las descargas no bastaban para convencer al estudio; días después Free Lives le dio luz verde. El prototipo acabó pasando de las 100.000 descargas y sigue disponible a precio libre.
La versión completa tiene, según el estudio, unas 35 horas de encargos con historia y más de 450 telas y 350 accesorios dibujados a mano. Los diálogos son de la escritora Kerstin Hall y la música, de Meydän, que ya había trabajado con Free Lives en Terra Nil. El equipo ha prometido que no hay anuncios ni micropagos.
Críticas, idiomas y precio en España
Las primeras críticas son buenas. ScreenHub, que lo jugó durante varias semanas antes del estreno, lo describe como un simulador de costura hecho con cariño y detalle, y lo recomienda sin reservas a quien cosa o quiera aprender cómo se hace.
La mala noticia para quien juega en castellano es que no está traducido: tiene textos y voces en inglés, chino simplificado y japonés. La página de Steam sí aparece en español, pero es sólo la descripción de la tienda. En España cuesta 15,47 euros, y 13,92 con el descuento del 10 % del lanzamiento.
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