Moonfrost ya tiene fecha: el simulador de vida de Oxalis Games entra en acceso anticipado en Steam el 12 de octubre de 2026, a las 19:00 hora peninsular. Costará 14,99 euros, llega con textos en castellano y quien quiera probarlo antes tiene una demo gratuita desde mayo. El estudio lo ha anunciado con un tráiler nuevo.
La idea de partida es darle la vuelta al juego de granja. Aquí no se hereda una parcela tranquila: hace cien años apareció una segunda luna y las lluvias de meteoritos que trajo consigo dejaron el mundo en ruinas. El protagonista es un Frost Hunter, capaz de convertir esos fragmentos helados en materiales de construcción, y su trabajo es devolver a la vida una aldea arrasada. Eso significa limpiar calles, reabrir negocios y, con un modo de construcción bastante detallado, levantar pared a pared su propia casa y las de los vecinos. Alrededor está lo habitual del género —huerto, pesca, cocina, animales, fabricación— y un templo en ruinas, con enemigos y trampas, que se explora por niveles. Si Stardew Valley pone el campo, la parte de reconstruir desde los escombros recuerda a Dragon Quest Builders.
Qué trae el acceso anticipado
El 12 de octubre no llega el juego completo. Según el estudio, esa primera versión incluye cerca de la mitad de la historia principal, once vecinos con los que se puede llegar al tercer nivel de relación y el templo hasta su nivel 19, además de más opciones para personalizar al personaje, un mapa nuevo y un registro de misiones rehecho. El resto de la historia, más personajes, más relaciones y más niveles del templo irán llegando hasta la versión 1.0, que Oxalis sitúa a principios de 2027.
Por ahora sólo sale en PC (Windows) y es para un jugador. Pide un equipo con Windows 11, 8 GB de memoria y una gráfica con 3 GB.
Un juego que dejó atrás el blockchain
Moonfrost lleva unos cuatro años en desarrollo en un estudio londinense de cinco personas, y el camino no ha sido recto. En sus primeros tiempos se planteó como un juego gratuito con servicio continuo y objetos comprables e intercambiables mediante blockchain, e incluso tuvo una versión temprana en una plataforma de ese tipo. Oxalis cambió de rumbo y lo rehízo como juego de pago, sin conexión y sin NFT, algo que dejó por escrito cuando abrió su página de Steam en marzo.
Desde entonces el proyecto ha ido deprisa: la demo salió el 7 de mayo, estuvo en el Steam Next Fest de junio ya traducida al castellano y al chino, y en julio el estudio sumó a la editora iterco para llevar el juego a Asia, con japonés y coreano en camino.
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