Reseña de Dead as Disco (2026)
Dead as Disco: primeras impresiones
Esperaba música disco y el primer jefe me recibió con heavy metal. Media hora de Dead as Disco en su acceso anticipado: pelear al compás se aprende en minutos, engancha desde la primera canción y deja con ganas de ver qué hacen los demás Ídolos.
© Brain Jar Games Captura propia de la versión de PC, uso editorial
Lo primero que hice en Dead as Disco fue morirme.
En modo tranquilo, con 1.999 puntos y en el puesto 16.753 de la clasificación mundial. Empezamos un poco malamente.
Y aun así, lo primero que apunté después fue que el juego me estaba gustando.
Dead as Disco está en acceso anticipado en PC desde el 5 de mayo y ha ido creciendo a base de actualizaciones; la última, la de Dahlia, llegó el 29 de septiembre. Es un beat 'em up en tercera persona en el que cada golpe, cada esquiva y cada contraataque tienen que caer al ritmo de la canción que suena. Lo que cuento aquí es algo más de media hora con la versión 0.2.0.0034094, en PC y con teclado y ratón: el tutorial, la primera misión de la historia y la vuelta al bar.
Es poco. Por eso no hay nota.
Pero da para saber si la idea funciona en las manos.
El ritmo manda, pero no castiga
Los controles no tienen misterio. WASD para moverse, el ratón para la cámara, clic izquierdo para atacar, clic derecho para contraatacar, espacio para evadir y F para derribar. El tutorial lo enseña todo por partes, cada acción delante de un cartel gigante con su nombre, como si estuvieras ensayando una coreografía antes del concierto.
La gracia está en el cuándo.
Cada acción que cae en el compás tiene su versión mejorada, y la pantalla te lo celebra con un «En ritmo» o un «¡Perfecto!». Si esquivas en el último momento, Charlie devuelve el golpe con estilo. Y el frenesí, que se va llenando a base de pegar, se suelta con mayúsculas y clic a la vez.
Lo que más me sorprendió es lo rápido que se coge. En unos minutos ya estaba peleando sin pensar en las teclas.
Tiene explicación. Brain Jar Games contó en un diario de desarrollo que su regla de partida era que el juego se adapta a la música, y no al revés: estira y encoge las animaciones para que el impacto caiga en el compás. A quien va bien de ritmo lo premia; a quien no, no lo castiga, sino que lo ayuda a encontrarlo. Aporrear botones también vale, dicen.
Yo lo noto así. Al principio vas a mamporrazo limpio y aun así suena bien. Luego empiezas a escuchar, a esperar el golpe, a alternar defensa, evasión y derribos.
Y ahí es cuando el juego se vuelve muy satisfactorio.
Hay hasta un paso de baile (la tecla 1) que descubrí leyendo las instrucciones y que, por supuesto, probé en ese mismo momento.
Esperaba disco y me tocó heavy metal
Antes de la historia hay un árbol de habilidades dibujado sobre un vinilo, que se paga con los fanáticos que se ganan en cada concierto. Después llega una pantalla con un cartel por cada jefe: Dex, Prophet, Dahlia, Hemlock, Arora. Son los Ídolos, los antiguos compañeros de banda de Charlie, y cada uno es una misión.
Empecé por Dex, que es el que viene marcado como historia.
Y Dex no es disco.
Lo suyo es más bien heavy metal, guitarra en mano y lleno de cables. No era lo que esperaba de un juego que se llama así.
Pero mola.
Los enemigos llegan sin parar y por el suelo van apareciendo corazones para recuperar vida. Al principio pensé que toda la misión iba a pasar en el mismo escenario. Me equivocaba: a mitad de canción el juego te lleva a otro decorado, y luego a otro. Un escenario de concierto azul y rojo, un pasillo en blanco y negro en el que sólo conservan el color Charlie y algunos enemigos… Ninguno es muy grande, pero todos tienen sitio de sobra para que no dejen de salir rivales.
Visualmente es un espectáculo. Las luces y las partículas le dan a cada golpe un dinamismo de videoclip, y los jefes entran con un rótulo a pantalla completa, como en un cómic. Entre sus referencias, el estudio cita Cowboy Bebop, Scott Pilgrim, John Wick y Baby Driver.
Morir, repetir y subir 347 puestos
En el segundo intento fui algo menos mal. Ya alternaba acciones, ya escuchaba, y llegué hasta Dex.
El combate contra el jefe va cambiando de decorado y no da tregua. Mientras Dex toca, siguen llegando enemigos, y él lanza unos orbes voladores que hay que devolver con el clic derecho.
Y a tiempo, claro. Aquí también el ritmo manda.
Lo vencí con 26.034 puntos.
En la clasificación eso me subió del puesto 16.753 al 16.406. Trescientos cuarenta y siete puestos. En modo tranquilo.
Hay también una tabla de amigos y un top 10.
No creo que vaya a aparecer en ese top 10, la verdad.
Y luego, al bar
Al terminar la misión el juego te ofrece volver a The Encore, el bar donde empezó todo y que hace de base entre concierto y concierto.
Tiene una tienda en la que los fanáticos sirven para ir restaurando el local. Lo primero que vi fue una alfombra con forma de bola de discoteca. Imprescindible, obviamente.
Y tiene gente.
Dex está allí, abatido después de la paliza, y se puede hablar con él. Según el estudio, cada Ídolo vencido se muda al bar, y además le deja a Charlie su habilidad propia y su árbol de habilidades. Con uno solo no puedo decir todavía cuánto cambia eso la forma de pelear.
Pero la idea de que el bar se vaya llenando de antiguos rivales me gusta.
Lo que todavía suena a acceso anticipado
Los textos están en castellano, aunque los carteles del tutorial siguen en inglés, igual que el nombre de algunas canciones en pantalla. En el menú de dificultad, por encima de Tranquilo, Amplificado e Intenso, hay dos huecos que de momento dicen «próximamente».
Es lo esperable en un juego que todavía está creciendo.
Lo que no puedo saber con media hora es cuánto aguanta. Desde el estreno, lo que más se le ha reprochado es que tiene poco contenido y que pronto toca repetir niveles. Eso, de momento, queda pendiente.
De momento, me quedo
Tengo que decirlo: Dead as Disco me ha gustado desde la primera canción.
La idea se entiende en minutos, se nota en las manos y convierte cada pelea en una pequeña coreografía. Y el juego tiene el detalle de no hacerte sentir torpe mientras aprendes.
Me queda casi todo: el resto de Ídolos, las dificultades altas y el modo con música propia.
Pero si te gustan la acción y el ritmo, el acceso anticipado ya merece la pena.
Y yo pienso volver.
Lo que se ve jugando
11 imágenes · pulsa cualquiera para verla a tamaño completo
© Brain Jar Games Captura propia de la versión de PC, uso editorial
¿Te ha gustado esta reseña?
Reseña
Dead as Disco: primeras impresiones
Para reaccionar hace falta una cuenta
Así cada «Me gusta» es de una persona y no de un script. Con la misma cuenta guardas tus juegos y pides los avisos que te interesen.
- Tu voto, una vez «Me gusta» o «No me gusta», y lo cambias cuando quieras. Los recuentos son públicos; quién ha votado, no.
- Mis juegos Lo quiero, lo tengo o no me interesa, en cualquier ficha, y tu portada se ordena con eso.
- Avisos de lo que esperas Cuando un juego que quieres tiene fecha, sale o llega a Game Pass, PS Plus o un bundle. Sólo lo que pidas.
Avisamos de cada reseña nueva en nuestro canal de Telegram.
¿Has visto un error en esta reseña?
Los avisos de error llegan desde cuentas con el correo validado. No es por ponerlo difícil: es lo que hace que podamos contestarte y que aquí no entre publicidad.