Escape from 8-Bit High sale el martes 29 de septiembre en Steam, para Windows, Mac y Linux, y la editora, Dionous Games, anuncia que también estará en GOG. Es una aventura gráfica de las de señalar y hacer clic, en pixel art y con mucho humor, y la ha hecho prácticamente una sola persona: Duck Made Of Wood, que programa y dibuja él mismo y que el 4 de agosto confirmó que llegaba a tiempo a la fecha, con las pruebas alfa ya en su recta final.
La premisa es un homenaje sin disimulo a la informática doméstica de los ochenta. En el instituto de Cloudydale, un casete maldito despierta a un Pomodore 64 —basta cambiar una letra para ver a qué ordenador apunta— con planes de apoderarse del pueblo y, después, del mundo. Le plantan cara los tres miembros de Blueberry Finn, un grupo de rock alternativo, y cada uno por su lado.
Eso es lo más interesante del diseño: son tres aventuras distintas que se juegan en el orden que uno quiera, saltando de una a otra cuando apetezca. Hank se queda en el instituto, invadido por zombis, fantasmas y vampiros. Duck sale al espacio a vérselas con un imperio alienígena que ayuda al ordenador. Alex baja hacia el centro de la Tierra, donde hay mutantes, amazonas y un secreto sobre la Atlántida. Las tres historias se cruzan a ratos y acaban juntándose en una batalla final. Quien haya jugado a Day of the Tentacle conoce la fórmula de los personajes que se alternan; la diferencia es que aquí cada uno vive en un género distinto.
Las decisiones tienen consecuencias visibles. Según lo que se elija cambian la forma de resolver algunos puzles, el camino de la historia, el final y hasta quién es el villano principal. Además, algunos sucesos y puzles se reparten al azar en cada partida. La ficha de Steam calcula entre ocho y diez horas para una vuelta.
Los enfrentamientos no se resuelven con el inventario sino con la guitarra: un minijuego de ritmo, al estilo de una recreativa, con canciones que se desbloquean durante la aventura. El autor lo rehízo en diciembre, cuando la demo cambió un sistema de memoria por uno de reflejos, y dejó un botón de dificultad mínima para saltárselo. Dentro del juego hay, además, cuatro recreativas completas que se desbloquean, entre ellas un matamarcianos inspirado en los del Commodore 64.
Para quien juegue en español hay buena noticia: los textos están en castellano de España. Las voces son en inglés, a cargo de un reparto de 41 actores según la editora, y la traducción es de Ana Méndez, que según el propio autor pasó al castellano 10.849 líneas de diálogo. También sale con textos en italiano y alemán.
No es el primer juego de Duck Made Of Wood. En 2024 publicó D3AD HAND, una aventura de humor negro en un búnker de misiles soviético de la Guerra Fría, y la banda protagonista ya salía en The Day of the Jellyfish, una aventura corta y gratuita con Hank y Duck. La música es de Hank —hankworx—, que firma una banda sonora de cien temas que se venderá por separado.
Quien quiera probar antes de decidir tiene la demo gratuita en Steam desde septiembre de 2025, con el principio del juego. El precio de la versión completa no se ha anunciado todavía, y tampoco tiene clasificación PEGI.
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