The Rogue Prince of Persia tiene desde el jueves 17 de septiembre su actualización más grande desde que salió la versión completa, hace un año. Es gratuita, se llama actualización de aniversario, lleva el número 1.1.0 y ha llegado a la vez a todas las versiones: PC (Steam, Epic Games Store y la tienda de Ubisoft), PS5, Xbox Series, Switch y Switch 2. Evil Empire, el estudio de Burdeos que lo desarrolla para Ubisoft, la había fechado en agosto, cuando contó que el juego ya pasaba del millón de jugadores.
Congelación, armas y herramientas nuevas
La novedad más visible es un elemento nuevo, la congelación. Con una carga de hielo, las patadas lanzan al enemigo más lejos; con dos se queda inmóvil, sin escudo y recibiendo menos daño, y al descongelarse se lleva de golpe un daño que depende de cuánto hielo acumuló. Se combina con lo que ya había: el fuego acorta el efecto, el veneno ignora su reducción de daño y la resina y el agua añaden la segunda carga a quien ya tiene una. Alrededor llegan dos armas, Shamal Crescent, que lanza un corte de viento en cada ataque, y Blazing Cuffs, unos puños que pegan más cuanta más resistencia al daño se tiene; tres herramientas nuevas, un lanzador de flechas de hielo, una trampa de proximidad y una torreta, y ocho medallones pensados para la congelación.
El otro cambio grande son los afijos: armas y herramientas salen ahora con modificadores al azar, de ninguno en las de hierro a cuatro en las de diamante, y la tienda de Astara permite volver a sortearlos pagando. Hay 22 distintos. Completan la lista unas salas de desafío opcionales, una por zona como mucho, que cierran la puerta hasta acabar con varias oleadas de enemigos a cambio de mejor botín; una pantalla de victoria que resume la partida, un historial de intentos que se compra en la tienda de Paachi y se consulta en el Oasis y un cronómetro en pantalla, que es lo que pedían los speedrunners de consola para comparar tiempos.
Cambios de dificultad y en los jefes
La otra mitad del parche va de dificultad. El estudio explica en las notas que había detectado dónde abandonaba la gente, y que el primer punto era la general Berude, el primer jefe, porque muchos llegaban sin dominar la carrera por la pared. Ahora hay tramos que obligan a usarla, un aviso que la recuerda y la carrera llena el aliento de Vayu. Las primeras zonas (Zagros, el acueducto y el campamento huno) son más cortas y más densas, las fuentes se desbloquean zona a zona y los golpes críticos, que según Evil Empire eran con diferencia la mejor estrategia, pierden fuerza. En el otro extremo, el rey Nogai, el jefe final, se recupera antes entre ataques y su forma corrupta tiene más vida, ataques nuevos y una escena final rehecha.
Lo que no trae la actualización 1.1.0
Conviene separar el parche de lo que se ha contado de él. Algunas webs han atribuido a esta actualización animales de compañía, partidas diarias con reglas cambiantes, unas pruebas de Nyamtur y una honda. Nada de eso aparece en las quince páginas de notas del estudio: Nyamtur sólo sale en la corrección de un fallo, y la honda y las partidas diarias formaban parte de los planes que Evil Empire anunció en febrero y que no han llegado. Tampoco hay un modo de parkour aparte, aunque así lo cuente la nota de Ubisoft: el parkour es lo que cambia en las primeras zonas. Y el modo speedrun que menciona es el cronómetro.
La actualización llega con retraso. Evil Empire prometió en febrero dos actualizaciones para la primavera, una en marzo y otra en mayo, y en abril las aplazó al verano para no dejar las consolas atrás. En la nota de lanzamiento el estudio lo admite con humor: técnicamente, dice, todavía quedaban cuatro días de verano.
Actualización (25 de septiembre): el 24 de septiembre Evil Empire anunció en Steam que esta es la última actualización de The Rogue Prince of Persia. De las dos que tenía previstas, dice, reunió en esta lo más importante, y con ella da el juego por terminado.
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