Shigeru Miyamoto recibirá la Orden de la Cultura (Bunka Kunshō), la condecoración con la que el Estado japonés distingue cada año a un puñado de personas por lo que han aportado a las artes y las ciencias. El Gobierno publicó el 23 de octubre la lista de este año, y es la primera vez que entra en ella alguien del videojuego.
Miyamoto, de 73 años, lleva casi medio siglo en Nintendo, donde hoy es director representante y fellow. Su primer gran juego fue Donkey Kong, en los recreativos de 1981; detrás vinieron Super Mario Bros., The Legend of Zelda, Star Fox o Pikmin, y la dirección o la producción de buena parte de lo que Nintendo ha hecho desde entonces, de Super Mario 64 a Ocarina of Time.
La orden se entrega tradicionalmente el 3 de noviembre, Día de la Cultura, en el Palacio Imperial de Tokio. Para Miyamoto es el paso siguiente de otra distinción del Estado: en 2019 fue nombrado Persona de Mérito Cultural, también el primero de su oficio. Antes había recibido el título de caballero de las Artes y las Letras de Francia (2006) y el premio de honor de la academia británica BAFTA (2010).
Lo que ha dicho Miyamoto
Nintendo reunió a la prensa en su sede de Kioto el día 22, antes del anuncio. Miyamoto insistió en que la medalla no es sólo suya: un juego, dijo, no lo hace un autor solo, y la acepta «en representación» de toda la gente con la que los ha hecho.
También le preguntaron por la inteligencia artificial generativa. No se mostró en contra: le parece bueno que obligue a todo el mundo a pensar en serio qué significa crear algo, y cree que, aunque llegue a hacerlo todo, a las personas todavía les quedará mucho por hacer. A quien empieza le recomendó partir de una idea propia antes que retocar lo que otro ya ha hecho, porque, según él, es más divertido.
Sé el primero en comentar.