Serie · En curso · 1 entrega
Clásicos que merece la pena recordar
Una serie de la redacción sobre juegos que mucha gente jugó y casi nadie recuerda por su nombre: recreativas, ocho bits y software español. De dónde salieron, cómo llegaron a España y cómo se pueden jugar hoy.
Cada quince días, en domingo
Hay juegos que se recuerdan sin recordar cómo se llamaban: la máquina del bar en la que se repartían periódicos en bicicleta, la cinta del Amstrad que tardaba diez minutos en cargar, la aventura de un monasterio que se jugaba con el manual al lado. Esta serie va de ellos.
Cada entrega se queda con un solo juego y lo cuenta entero:
- De dónde salió: quién lo hizo, dónde y por qué, con lo que contaron sus autores y dónde lo contaron.
- Cómo se jugaba, en concreto: el mando, la regla que lo hacía distinto de todo lo demás.
- Cómo llegó a España: quién lo distribuyó, a qué máquinas se convirtió y qué dijeron de él las revistas de aquí.
- Cómo se juega hoy, de forma legal, y con la tienda si la hay. Si no hay manera, también se dice.
No es una lista de los mejores ni una excusa para un aniversario: es una pieza por juego, sin nota nuestra, y con la ficha del juego enlazada para quien quiera seguir tirando del hilo.