© Daedalic Entertainment fuente del fichero Uso editorial a baja resolución
Edna & Harvey: Harvey's New Eyes 2011
Aventura gráfica · Daedalic Entertainment
Edna & Harvey: Harvey's New Eyes —Harveys neue Augen— salió el 26 de agosto de 2011 en Alemania para Windows; el 16 de octubre de 2012 en el resto del mundo, con OS X. Es la secuela de The Breakout: se juega con Lilli, no con Edna. No hay lista de verbos ni diálogos clicables: un clic saca iconos de tema, y los objetos útiles van solos al inventario. Marcel usa a Harvey para hipnotizar. Cada prohibición —fuego, desobedecer, mentir, alcohol, objetos afilados, sitios peligrosos, enfadarse— es una descarga. Linux, 31 de mayo de 2016; iOS, 15 de agosto de 2018; Switch, PS4 y Xbox One, 14 de agosto de 2019.
Edna & Harvey: Harvey's New Eyes en pantalla
8 capturas · pulsa cualquiera para verla a tamaño completo
© Daedalic Entertainment fuente del fichero Uso editorial a baja resolución
Un internado, un conejo, un suero de la verdad
La abadesa Ignatz no aguanta a las niñas. Llama a Marcel. Edna pide a Lilli que borre las pruebas de que ella estuvo. Gerret, alumno mayor, es un infiltrado. Marcel captura a Lilli y Harvey pasa a ser el demonio de las normas: cada veto, una descarga. Gerret da un suero; Ignatz habla; el maltrato viene de un trauma. Lilli entra en trance a romper cada prohibición. Al caer el muro, el Valle de los Recuerdos Desagradables: avanzar al principio del juego costó la vida, «cruel», de compañeras.
Edna, huida, raptada hacia el asilo de The Breakout. Lilli entra, saca a Ignatz del trance, cuchillo. Marcel dice que está enferma. Edna recuerda. Entonces los tres cierres.
Sin verbos, con tres finales
4Players, 90. GameStar, 86. PC Games, 85 %. Gameswelt, 89 %. IGN, cuando llegó el inglés, 6/10. Adventure Gamers, 3,5/5: interfaz más digerible, menos divertido que el de 2008. Ninguna de esas piezas es un agregador.
Fichtelmann: 80.000 cajas en Alemania. El tono es más oscuro que el manicomio del primero: Lilli mata sin enterarse, y los gnomos pintan el cadáver de rosa. Poki había hecho Edna; ésta es Daedalic ya como casa, no como tesis.
Las versiones
| Versión | Año | Qué la distingue |
|---|---|---|
| Windows (Alemania) | 2011 | Original; 26 de agosto; Harveys neue Augen |
| Windows / OS X (mundo) | 2012 | 16 de octubre |
| Linux | 2016 | 31 de mayo |
| iOS | 2018 | 15 de agosto |
| Switch / PS4 / Xbox One | 2019 | 14 de agosto |
La recomendación práctica: PC si se quiere el alemán de 2011; consola si se prefiere mando. El primero, con verbos, sigue siendo otra cosa.
Preguntas frecuentes sobre Edna & Harvey: Harvey's New Eyes
¿Se juega con Edna?
Edna está en el internado, menos agresiva que en The Breakout, y huye cuando oye que Marcel viene. El personaje es Lilli: no dice una frase; un narrador rellena. Edna reaparece raptada en el asilo.
¿Hay que haber jugado The Breakout?
Edna empujó al hijo de Marcel. Lilli no estaba. Se entiende; el miedo de Edna y el doctor en las escaleras son la broma interna. La ficha del primero es [Edna & Harvey: The Breakout](/juegos/edna-and-harvey-the-breakout).
¿Cuántos finales hay?
Tres, cuando Lilli ha roto todas las prohibiciones: apuñala a Marcel, acepta que está enferma y se queda en terapia, o se harta y se va.
¿Cuánto vendió?
Carsten Fichtelmann habló de 80.000 copias físicas en tiendas alemanas. Adventure Gamers, 3,5/5, peor que el primero según ellos. IGN, 6/10: personajes poco desarrollados, escenarios banales.
¿Por qué no hay verbos?
Daedalic suavizó la interfaz a propósito. Un clic saca temas de conversación; los objetos útiles caen solos al inventario. Combinar en el inventario sigue. Quien quiera la rejilla SCUMM, ésa está en el primero.
¿Lilli habla?
No. MobyGames lo señala: no suelta una palabra en toda la partida. El narrador cuenta. Los gnomos que pintan de rosa lo que Lilli no quiere ver —¿son reales?— son parte del chiste y del diagnóstico.
Ficha revisada el .
Más de la saga Edna & Harvey
Ver la saga →¿Has visto un error en esta ficha?
Los avisos de error llegan desde cuentas con el correo validado. No es por ponerlo difícil: es lo que hace que podamos contestarte y que aquí no entre publicidad.