GOG ya no es de CD Projekt. El 31 de diciembre Michał Kiciński, cofundador de las dos empresas, cerró la compra del 100 % de las participaciones por 90,7 millones de zlotys. Lo anunció CD Projekt el 29 de diciembre, en Nochevieja de trabajo: la editora se queda con el desarrollo de The Witcher y Cyberpunk, y la tienda sin DRM se va con quien la inventó en 2008.
Eso es el cierre. Lo que se ha podido leer esta semana es hacia dónde quiere llevarla. En GamesIndustry.biz, Kiciński dice que el DRM no tiene sentido si le complica la vida a quien ha pagado, y que GOG sigue siendo el sitio donde un clásico se compra de verdad. Maciej Gołębiewski, director general, lo resume igual: revivir juegos que el mercado olvida y hacerlos arrancar en un PC de ahora.
La frase que importa para quien colecciona aventuras de los 90 es otra. Bartosz Kwietniewski ya había dicho en la Gamescom de 2025 que Nightdive —comprar la IP, meterla en un motor propio, remasterizarla y quizá hacer una secuela— era el ejemplo a seguir. Packwood le pregunta a Kiciński si eso sigue en pie. La dirección está, responde; se hace paso a paso, y de momento no hay ningún paso grande acordado. Time Extension recoge la misma idea: se siente natural crecer hacia ahí, con el talento que hay en Polonia, pero es pronto para concretar.
Tampoco hay ruptura con CD Projekt. Tras la venta firmaron un contrato de distribución a seis años: The Witcher y Cyberpunk, los que hay y los que vengan, siguen en GOG. Kiciński dice además que está metido en unos cuantos juegos «con espíritu retro» y que aparecerán en la tienda en 2026. No da nombres. Eurogamer añade lo que bajo CD Projekt no podía hacer: editar indies. El DRM-free, Galaxy opcional y la misión de que los juegos vivan para siempre son, de momento, lo único que la empresa se compromete a no mover.
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