Marvel: Lobezno lleva un día a la venta y la ficha española de PlayStation Store marca 4,85 estrellas sobre cinco. Debajo del número, el desglose que publica la propia tienda: 15.107 calificaciones, de las cuales un 92 % son de cinco estrellas, un 5 % de cuatro y un 1 % de cada uno de los tres escalones restantes. Son las cifras que enseñaba la ficha esta mañana del miércoles 16, y conviene anotar la hora, porque el dato de mañana no será éste.
Esa nota no es un análisis: es un pulgar. La política de reseñas de PlayStation Store deja claro qué hay detrás de cada estrella. Sólo puede puntuar quien haya adquirido el producto con su cuenta, hay una valoración por cuenta y por producto, no se escribe texto ninguno —no hay reseña que leer, sólo la estrella— y Sony se reserva la retirada de la puntuación si incumple la política. Es un termómetro rápido de la gente que ha pagado el juego y ha entrado a la tienda a decirlo, no un veredicto razonado, y tiene los sesgos que se le suponen: los primeros en votar son los más interesados, votan antes los entusiasmados que los tibios, y la media es tan vulnerable a una campaña organizada —a favor o en contra— como cualquier otro contador abierto.
La nota de la prensa es otra cosa, y la diferencia importa más de lo que parece. Los análisis salieron el 10 de septiembre y ahí se quedan: son un hecho fechado que no se mueve solo. En la ficha de Marvel: Lobezno guardamos seis, y no coinciden entre ellos. Hobby Consolas le puso un 88 sobre 100. Vandal, un 8,6. Push Square y Shacknews, un 8. IGN, un 6. Eurogamer, un 3 sobre 5. La media de esas seis, normalizada, sale 7,6. Los 4,85 de la tienda equivalen a un 9,7. Entre una cifra y la otra hay dos puntos largos.
El agregador OpenCritic, consultado también hoy, daba una media de 78 entre los críticos principales y un 68 % de análisis que recomiendan el juego, sobre 82 reseñas. Tampoco eso es un número quieto: sube y baja según van entrando análisis, así que sirve para ver la forma de la nube y no para citarlo dentro de un año.
Donde la prensa se separa no es en lo que le gusta, sino en lo que le pesa. El combate sale bien parado casi en bloque: en el análisis de Vandal es lo que sostiene el juego, y lo que va abriéndose conforme Logan desbloquea habilidades. Push Square, con su 8, elogia el ritmo y el apartado técnico y a la vez describe una historia que no le acabó de arrancar y unos registros de audio de la Cabaña de pesadilla que se cortan en cuanto sales de la pantalla en la que se leen. El reproche que más se repite entre los análisis españoles y los anglosajones es el mismo: los muros invisibles y los tramos guiados de un juego que es lineal a propósito pero que a ratos lo parece de más. IGN, que es quien firma el 6, resume su pega en que ese combate tan satisfactorio se gasta bastante antes de que termine la aventura.
Y hay una discusión que no aparece en ninguna nota y que ha ocupado la conversación desde el día uno: el rastro de olfato, la estela de partículas que marca a dónde ir cuando Logan sigue un olor. Varios análisis la señalaron como demasiado evidente, y de ahí salió el mensaje que Insomniac publicó el lunes 15. Lo firma James Stevenson, director de comunidad y marketing del estudio, en su cuenta de X: «Hemos estado escuchando al cien por cien estos últimos días y el equipo ha estado cocinando de lo lindo hoy en respuesta a parte de los comentarios», escribió, y remató con un guiño —«por si os preguntabais qué era ese olor que salía de nuestra cocina»— que nadie tuvo que descifrar. Stevenson no dice qué van a cambiar ni cuándo, así que de momento es una intención, no un parche.
El otro que ha salido a hablar es Liam McIntyre, que pone voz y cara a Logan y a quien parte de los jugadores reprocha no parecerse a Hugh Jackman. El 14 de septiembre respondió en X recordando cómo empezó su carrera: sustituyendo a Andy Whitfield en Spartacus después de su muerte. «He leído cosas que no creeríais», escribió, antes de zanjarlo con que sólo espera que la gente se lo pase bien y que está orgulloso del juego.
Nada de esto convierte un número en el bueno y el otro en el malo. Un 4,85 con quince mil votos dice que la mayoría de quienes lo han comprado están contentos con la compra, y es un dato real. Un 7,6 de seis análisis dice que a la crítica le convenció el combate y le chirriaron el diseño de niveles y el peso de la historia, y también es un dato real. Lo que no se puede hacer es restarlos. Por eso esa valoración de tienda queda anotada en la ficha con la fecha de hoy, aparte de la tabla de la prensa y sin tocarla: la media que ordena nuestro catálogo sigue siendo la de los análisis, porque es la única que dentro de seis meses seguirá diciendo lo mismo que hoy.
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