Square Enix anunció en el Nintendo Direct del 9 de septiembre que Romancing SaGa 3 vuelve rehecho de arriba abajo. Se llama Romancing SaGa 3: Destinies United, sale el 16 de febrero de 2027 y llega el mismo día a PlayStation 5, Xbox Series X|S, Switch 2, Switch y PC.
No es un remaster. El de 2019 ya existe y es exactamente eso: el juego de Super Nintendo con la resolución subida. Lo de ahora es lo que Square Enix hizo en 2024 con Romancing SaGa 2: Revenge of the Seven, y lo hace el mismo equipo, xeen, con la compañía detrás: se tira el pixel art y se levanta el juego entero en tres dimensiones, con escenarios construidos, cinemáticas dobladas y los sistemas de combate rehechos, pero dejando en pie la estructura que lo hacía raro.
Esa estructura es el Free Scenario System, y es la razón por la que estos juegos siguen teniendo quien los defienda treinta años después. Se elige uno de ocho protagonistas —Mikhail, Monika, Katarina, Khalid, Julian, Thomas, Sarah y Ellen—, y a partir de ahí el juego no dice adónde hay que ir. Se decide qué sitios visitar, qué historias seguir y en qué orden, y esas decisiones cambian lo que pasa. Hay más de veinte compañeros reclutables, y vuelven los dos añadidos que nadie esperaba de un juego de rol de 1995: el modo de guerra, que resuelve batallas de ejércitos, y el minijuego de comercio, que es una simulación de negocios con todas las letras.
El combate sigue siendo por turnos y conserva lo suyo. Los Glimmer —la chispa: aprender una técnica nueva en mitad del combate, sin previo aviso— y las formaciones, que cambian posición, defensa y velocidad, están donde estaban. Lo nuevo es la línea temporal, que enseña el orden en que van a actuar aliados y enemigos, y encima de ella un medidor de Overdrive que se carga golpeando debilidades y que desemboca en ataques conjuntos, los United Attacks, que se saltan ese orden. Es la misma idea con la que el remake de Romancing SaGa 2 hizo legible un sistema que en 1995 había que deducir.
La música la supervisa Kenji Ito, que es quien la compuso, con arreglos nuevos, y se puede jugar con la banda sonora original o con la rehecha. Los personajes los diseña Yoshiro Ambe sobre las ilustraciones de Tomomi Kobayashi, la autora del aspecto de la serie desde el principio. Hay tres dificultades —Casual, Normal y Clásico— y la más alta es la que conserva la dureza del original.
Para quien lea esto desde España hay un detalle que no es menor: la ficha de Steam declara textos y subtítulos en español de España. Romancing SaGa 3 salió en Japón en 1995 para Super Famicom y no se publicó fuera de allí hasta el remaster de 2019, y en castellano no ha estado nunca. Las voces son otra cosa: están en inglés y en japonés, y en español no hay.
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